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Courtesia de NutritionFacts.org

La mayoría de las personas tienen entre 3 deposiciones/defecaciones al día y 3 a la semana, pero lo normal no significa necesariamente lo mejor.

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TRANSCRIPCIÓN

El antiguo Egipto fue una de las grandes civilizaciones, duró unos 3.000 años, y su conocimiento sobre medicina se ha subestimado en gran medida.  Ya entonces tenían sub-especialidades médicas. Los faraones, por ejemplo, podían consultar a médicos encargados de ser ” los guardianes de las defecaciones/deposiciones reales”, un título vagamente traducido de los jeroglíficos y que más literalmente podría significar “Pastor del Ano”. ¡Menudo título para llevar en el currículum!

Hoy en día, la importancia de su estudio continúa, y algunos consideran que la regularidad intestinal debe ser considerada como una de las constantes vitales que indican cómo está funcionando el cuerpo, junto con la presión arterial, corazón y la respiración. Y es que,  a pesar de que a nadie le gusta particularmente escuchar detalles sobre las defecaciones de otra persona, es una función que enfermeras y médicos deberían evaluar.

Sorprendentemente, el colon siguió siendo territorio relativamente inexplorado, una de las ” últimas fronteras” del cuerpo. Por ejemplo, las definiciones actuales de lo que se supone deberían ser heces  “normales”  se derivan principalmente del análisis detallado de 12 defecaciones consecutivas de 27 sujetos sanos del Reino Unido que estoicamente se atrevieron a ir a donde nadie antes había ido. ¡Registros meticulosamente detallados, esperemos!

La razón por la que necesitamos definir el concepto de “normal”, cuando se trata de la frecuencia de las deposiciones/defecaciones, es porque si no sabemos lo que se considera “normal” no podemos, por ejemplo, definir conceptos como estreñimiento o diarrea. Los libros de texto de fisiología no nos ayudan mucho en este sentido, ya que implican que cualquier cantidad, desde una defecación en semanas o meses,  hasta 24 defecaciones al día puede ser considerada como “normal”. ¡En serio! ¿Una deposición/defecación en meses?

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De todas las funciones corporales humanas, la defecación es tal vez la menos comprendida y menos estudiada. Y ¿no podemos simplemente preguntar a la gente? Pues no, porque resulta que la gente tiende a exagerar. Hay una discrepancia entre lo que las personas dicen y lo que los investigadores encuentran cuando realmente lo registran. No fue hasta 2010 cuando finalmente tuvimos la primera mirada seria al respecto, con un estudio que define la frecuencia normal de las defecaciones/deposiciones entre tres por semana y tres por día, basándonos en el hecho de que eso es lo habitual para el 98% de la gente. Pero “lo normal” no significa necesariamente “lo mejor”.

Por ejemplo, consumir un cantidad  “normal”  de sal, puede llevarnos a una presión arterial “normal”, que puede ayudarnos a morir de las causas consideradas  “normales”, como infartos de corazón o cerebrales. Tener niveles de colesterol “normales” en una sociedad donde es “normal” caerse muerto de un infarto -nuestro asesino # 1-, no es necesariamente una buena cosa. Y de hecho, porciones significativas de personas con regularidad intestinal considerada “normal” informaron de que sufrían retortijones, necesidad de apretar durante las defecaciones, y defecación incompleta, lo cual llevo a los investigadores a la conclusión de que este tipo de síntomas también deben ser “normales”. Normales, puede que sí, sobre todo si se está comiendo una dieta deficiente en fibra. Pero no es normal para nuestra especie. La defecación no debe ser una práctica dolorosa. Esto es fácilmente demostrable. Por ejemplo, la mayoría de los africanos de zonas rurales que siguen dietas tradicionales ricas en fibra, basadas mayoritariamente en plantas pueden defecar sin esfuerzo, a demanda. Parece ser, que el recto necesita acumular unas cuatro o cinco onzas de materia fecal para que el reflejo o impulso de defecar se inicie completamente, pero si ni siquiera se acumula esa cantidad durante el día, habría que apretar y ejercer tensión para activar la bomba rectal.

Hipócrates pensaba que lo ideal sería hacer unas dos o tres defecaciones al día, lo cual coincide con lo que observamos en las poblaciones que siguen dietas tradicionales basadas en plantas, con el la cantidad de fibra que ingieren nuestros parientes los grandes primates y con  lo que es aún más representativo, con el tipo de dietas que los humanos evolucionaron comiendo. Por desgracia parece algo demasiado optimista esperar que el estadounidense medio adopte una dieta rural africana. Pero si se podría, sin embargo, seguir una dieta más a base de plantas y acumular así suficiente fibra como para poder intentar seguir el juramento hipocrático de ir al baño dos o tres veces al día.

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De cualquier modo, no hay necesidad de obsesionarse con este tema.  Aunque de hecho, existe el denominado “síndrome de obsesión por la regularidad intestinal”, caracterizado por la obsesión de alcanzar lo que el sujeto considera el número ideal de defecaciones perfectas. Pero tres veces al día tiene sentido. Tenemos lo que se llama un reflejo gastrocólico, que consiste en la rápida activación de movimientos peristálticos en nuestro colon de 1 a 3 minutos después de la ingestión de los primeros bocados de alimentos. Es más, tan solo hablar de alimentos puede hacer que el cerebro aumente la actividad del colon. Esto sugiere que el cuerpo pensó que una comida debería ser lo suficiente para llenarte allí abajo. Por lo tanto, tal vez deberíamos comer suficientes alimentos vegetales sin procesar como para conseguir hasta tres deposiciones/defecaciones al día, una por cada comida.

Para ver los gráficos, tablas, imágenes, y citas a las que el Dr. Greger se refiere vea este vídeo. Esto es sólo una aproximación del audio aportado por Katie Schloer.

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