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Courtesia de NutritionFacts.org

Descubre qué sucede cuando nuestras cosechas crecen en tierras contaminadas con pesticidas a base de arsénico y estiércol de pollo drogado con arsénico.

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TRANSCRIPCIÓN

A continuación una aproximación al contenido del audio de este video. Para ver los gráficos, tablas, imágenes o citas a los que Dr. Greger se refiere, ve el video más arriba. 

Cuando medicamentos que contienen arsénico son usados para alimentar a los pollos, no sólo el arsénico crece en sus plumas (las cuales pueden ser alimento de nuevo como subproducto de un matadero), sino que se entromete en sus tejidos que después terminan en los nuestros. Esto explica por qué los estudios nacionales han encontrado que quienes consumen más aves de corral tienden a tener más arsénico fluyendo en sus cuerpos. ¿Por qué haría eso la industria? En las operaciones modernas de alimentaciones concentradas de animales avícolas (CAFO por sus siglas en inglés) pueden haber 200,000 aves bajo un mismo techo. Así que los pisos de estos edificios son plenamente cubiertos de heces. Mientras que estas prácticas de cría intensiva disminuyen los costos, también incrementa el riesgo de las enfermedades. Ahí es donde los medicamentos llenos de arsénico y otros aditivos antibióticos entran, para intentar disminuir la propagación de enfermedades en un ambiente antinatural — por eso se pueden imaginar a los vegetarianos arrogantes, regocijarse de la tranquilidad que les da al no comer pollo, pero ¿qué crees que pasa con las heces?

El arsénico de los medicamentos en los alimentos del ganado se puede entrometer en nuestros cultivos, al aire, e incluso al agua subterránea, que al final termina siendo parte de nuestro cuerpo ya sea que comamos carne o no. Sí, pero ¿de cuánto arsénico estamos hablando en realidad? Bueno, alimentamos a billones de pollos al año, y si históricamente a la mayoría se les da alimento lleno de arsénico, pues puedes hacer las cuentas. Estamos hablando de un desecho de cientos de miles de kilos de arsénico a nuestro medio ambiente cada año, la cual la mayoría termina en nuestros cultivos, o en la boca de otros animales en el ganado.

La mayoría del arsénico en las heces del pollo son solubles en agua. Así que por supuesto que hay preocupación de que se entrometa en nuestra agua subterránea. Pero, si es usado como fertilizante, ¿qué hay de nuestra comida?

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Estudios sobre los niveles de arsénico en el suministro de alimentos en los Estados Unidos desde los años setenta identificaron a dos alimentos, aparte del pescado, con los niveles más altos: el pollo y el arroz donde ambos pueden acumular el arsénico del mismo modo. Suministra un medicamento que contiene arsénico como roxarsone a los pollos y termina en el estiércol, el cual termina en la tierra, y eventualmente en nuestro arroz pilaf. El arroz es ahora la fuente principal de exposición al arsénico en una dieta libre de mariscos.  

Estaba sorprendido al ver que los champiñones están entre las primeras cinco fuentes de comida llenas de arsénico, pero después no tanto cuando supe que las heces de las aves de corral eran comúnmente usadas como un material para cultivar a los champiñones en los Estados Unidos. A través de los años, el contenido de arsénico en los champiñones ha rivalizado con la concentración del arsénico en el arroz aunque las personas tienden a comer más arroz que champiñones diariamente y el nivel de arsénico en los champiñones parece haber disminuido desde hace una década, tal como está confirmado en el más reciente periodico del 2016 que investigó una docena de champiñones: champiñones de botón blanco, cremini, portobello, shiitake, de trompeta, de ostra, de nameko —del cual nunca había escuchado incluyendo maitake, de alba concha, de concha marrón y champiñones de chanterelle. Hoy en día, los champiñones sólo están en un promedio de la mitad de lo que el arroz cubre.

Así como algunos champiñones tienen menos arsénico que otros, algunos arroces tienen menos también. El arroz cultivado en California tiene 40% menos arsénico que el arroz cultivado en Arkansas, Luisiana, Mississippi, Missouri y Texas. Pero ¿por qué? Bueno, los pesticidas a base de arsénico habían sido usados por más de un siglo en millones de acres de campos de algodón, lo cual se consideró una práctica peligrosa…en 1927. Los pesticidas de arsénico han sido efectivamente prohibidos, así que no se trata si compras arroz orgánico o convencional, porque millones de kilos de arsénico ya se habían dispersado en la tierra antes que el arroz fuera plantado.  

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La industria del arroz está muy al tanto de esto. Hay un desorden de toxicidad por arsénico en el arroz llamado cabeza recta. Si sembras el arroz en tierra que está altamente contaminada con arsénico, no crece rectamente. Así que en vez de escoger una tierra de cultivo más limpia, pues, desarrollaron champiñones resistentes al arsénico. Así que ahora altas cantidades de arsénico se pueden amontonar en el arroz sin que la planta se dañe. Sin embargo, ¿se puede decir lo mismo para el consumidor?

La misma historia pasa con el vino. Después de una década del uso de pesticidas a base de arsénico, e incluso ya que se habían prohibido, aún puede ser succionado del suelo, conduciendo a la presencia omnipresente del arsénico en el vino estadounidense, el cual podría plantear un riesgo de salud. Curiosamente, concluyen diciendo que la exposición crónica de arsénico tiende a disminuir la inteligencia (IQ) en los niños, pero si los niños están bebiendo esa cantidad de vino, la toxicidad de arsénico es probablemente una de sus últimas preocupaciones.  

 

La traducción y edición de este contenido ha sido realizado por Luis Hernandez y Gabriela Rivera.

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